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Touralp Travel informacion de hoteles

[CABECERAAGENCIAS]

SCHWARZER ADLER HOTEL

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 DORFSTRASSE 35
 A - 6580 ST ANTON AM ARLBERG -
 
   

Se encuentra situado justo donde comienza la zona peatonal del pueblo de San Anton y muy cerca (están detrás del hotel) de los principales remontes de la estación (Galzigbahn, Sessellift Gampen y Fangbahn). Toda la zona comercial y de ocio del pueblo se encuentra también a dos pasos. El Schwarzer Adler probablemente tiene más historia que ningún otro hotel en los Alpes (no olvidemos que estamos en la región donde nació el esquí tal y como lo conocemos). Sus orígenes se remontan al año 1.500 y fue construido y concebido como restaurante-pensión con las piedras de un antiguo castillo en ruinas perteneciente a un señor feudal (Henry de Kempten) que se asentó en el Arlberg en el año 1.385. Lo que fue un genuino restaurante-fonda para viajeros y conductores (coches de caballos), fue pronto un lugar muy conocido e incluso obtuvo la “licencia real” de la mano de la emperatriz Maria Theresia. En 1.570, las fachadas del hotel fueron pintadas con frescos y en 1.681 fue redecorado al estilo de aquellos oscuros años. Más tarde fue repintado en varias ocasiones de color blanco. A pesar de la llegada del ferrocarril en 1.885, el establecimiento aguantó como pudo y no impidió que un visionario comprador (Vinzenz Tschol) cambiara de idea y comprara el “Schwarzer Adler”. Entonces, durante “una limpieza de cara”, se descubrieron los antiguos frescos y se decidió restaurarlos y preservarlos como testigo del arte local de la época, algo inusual en un hotel. Desde entonces, el hotel continúa en manos de la familia Tschol y durante generaciones se ha ido ampliando y actualizando hasta ser lo que es hoy en día: Un impresionante hotel recientemente reformado y ampliado formado por cuatro edificios anexos que relatan su historia. Aún se conserva su fachada original. En su interior, la madera labrada es el principal elemento decorativo en sus zonas comunes, con pequeños pero vistosos detalles de su pasado y varios ambientes tanto en sus comedores como en sus salones, uno de ellos con una preciosa chimenea central blanca con forma de campana. A destacar su impresionante bar-cafetería con su enorme tragaluz central. En este hotel, que ha ido creciendo durante más de 400 años, las habitaciones son casi todas diferentes y de distintas categorías que agrupan tanto a las habitaciones individuales como a las habitaciones familiares y suites. Por supuesto, no falta un completo y elegante centro de relajación y belleza. Sin duda, uno de los mejores hoteles de San Anton.